El día de Navidad celebramos el nacimiento de nuestro Salvador y el gran misterio de la encarnación de Dios. En Jesucristo, Dios se acercó a nosotros y nos dio esperanza, consuelo y dirección. Su venida nos recuerda que debemos responsabilizarnos unos de otros y vivir nuestra fe en la vida cotidiana.
El Salvador Jesucristo vino a ayudarnos y a motivarnos como cristianos a conducir a nuestros semejantes hacia Dios y a ayudar en lo que podamos.