En el Misa solemne de Navidad en la Colegiata de Admont celebramos la noche santa en la que Dios se hizo hombre. El misterio de Navidad nos invita a seguir el ejemplo de Jesús: A dar cercanía, a vivir la esperanza y a hacer visible el amor. Abramos nuestros corazones a la luz que surge en la oscuridad.
Haz como Dios y conviértete en humano.