El museo de la abadía de Admont abre un nuevo capítulo en el que la historia no sólo se cuenta, sino que se vive.
Con innovadores canales de marketing, inteligencia artificial de última generación y la colaboración creativa de la agencia Rubikon de Graz, estamos dando nueva vida al Museo de Historia Natural. Fotos animadas y vídeos asistidos por inteligencia artificial hacen realidad lo aparentemente imposible:
Las mariposas empiezan a volar, los cocodrilos a moverse, los conejos a correr por el escenario... y, de repente, los niños recorren el museo montados en un majestuoso ciervo lleno de maravillas. El museo se convierte en el escenario de un mundo fascinante y vivo. Inspirada en la magia de „Noche en el museo“ y la „Escuela de animales mágicos“, la ficción y la realidad, así como el pasado y el presente, se funden en una experiencia global impresionante. El museo ya no sólo se ve, sino que los visitantes se encuentran con él.
La historia respira, la naturaleza se mueve, el conocimiento se transmite de forma emocional, lúdica y tangible, especialmente para los más pequeños.
Consideramos que la inteligencia artificial no es un fin en sí mismo, sino una oportunidad para seguir desarrollándonos: nos permite transmitir contenidos museísticos apasionantes de una forma contemporánea, despertar la curiosidad y replantearnos el museo como un espacio vivo de aprendizaje y experiencia. Como resultado, toda nuestra apariencia gana dinamismo, profundidad y carisma.
Franz Pichler, Director Económico de la Abadía de Admont, hace hincapié en este camino: „Admont Abbey es sinónimo de innovación interempresarial e interdivisional. Nuestros empleados desarrollan proyectos con visión de futuro: la inteligencia artificial es una parte importante de nuestro desarrollo continuo. Nos ayuda a optimizar procesos, a hacer un uso específico de las innovaciones modernas y a adelantarnos a los tiempos en muchas áreas.“
Mario Brandmüller, director económico del museo y responsable de turismo y comunicación de la Abadía de Admont, resume esta visión en pocas palabras: „Para nosotros, un museo no es un lugar estático, sino un espacio vivo. Hay que replantearse el marketing de hoy: contemporáneo, audaz y adelantado a su tiempo. Cuando la tradición se une a la innovación, surgen nuevas oportunidades para dar vida a la historia e inspirar a la gente a largo plazo.“
Además, destaca Michael Richter-Grall, director artístico del museo: „La educación artística y cultural contemporánea necesita siempre nuevos enfoques. Nuestro objetivo es transmitir contenidos, sobre todo de ámbitos que quizá aún no sean tan visibles, de una forma viva, especialmente para los niños. Como museo, tenemos la clara misión educativa de despertar la curiosidad y crear un entusiasmo duradero por el arte, la cultura y el mundo natural que nos rodea.“
Bernd Maier, Director General de la agencia Rubikon, recuerda la colaboración: „Desde hace muchos años, nuestra colaboración con la Abadía de Admont se caracteriza por la confianza, la apertura y la innovación. Juntos creamos proyectos que se adelantan a su tiempo y dan cabida a muchas ideas nuevas. La revitalización del museo con el apoyo de la IA es también para nosotros un verdadero hito en marketing y un ejemplo impresionante de cómo la tradición y la comunicación moderna pueden trabajar juntas con éxito.“