El día de la Ascensión, numerosos niños pudieron celebrar su Primera Comunión en la Abadía de Admont.
Junto con sus familias, padrinos y muchos fieles, se reunieron para este servicio especial en un ambiente festivo.
La celebración fue presidida por el Abad Gerhard, que acompañó a los niños en su importante paso en el camino de la fe. Los niños de Primera Comunión recibieron la Sagrada Comunión por primera vez con gran alegría y visible entusiasmo.
Este día fue una experiencia inolvidable para los niños y sus padres. La solemne organización del servicio, la comunidad y el ambiente festivo hicieron de la Primera Comunión un momento especial del año eclesiástico.
La Abadía de Admont se alegra con todos los niños de Primera Comunión y sus familias y les desea la rica bendición de Dios para el resto de sus vidas.
Fotos (c) Tanja Brunthaler